domingo, 15 de abril de 2007

Actuaciones de jugadores contra Boca y los 11 titulares para hoy.


12-JP. Carrizo: Siempre se destacó contra Boca.

4-P. Ferrari : Es el autor del último gol a Boca: fue en Mendoza, por la Copa Revancha, y permitió llegar a los penales.

20-C. Nasuti: Seis jugados, seis ganados. Y un gol en la semifinal de la Libertadores 2004, que ganó Boca por penales.

2-E. Tuzzio: Lo anuló a Palacio en el 3 a 1 del Apertura pasado. Y ahora quiere repetir en La Boca.

3-F. Domínguez: Destacarse en un derby es su cuenta pendiente.

28-A. Fernández: Su gol en Mendoza sentenció la definición por penales y le sirvió a River para conquistar la Copa Revancha.

5-O. Ahumada: Fue la gran figura del 3 a 0 en Salta, en enero del 2006.

25-L. Ponzio: Jugará su primer derby.

8-F. Belluschi: Premio Maradona en la última victoria en Núñez, participó en los tres goles y salvó uno en la raya.

15-M. Rosales: Se estrena en superclásicos.

10-M. Ruben: Participó en la racha positiva del verano pasado.

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viernes, 13 de abril de 2007

Necesito un gol


River va a La Boca con un equipo que, todo junto, tiene dos goles menos que Palermo en el año. Y en el táctico de ayer sólo la metió en offside en un 0-0 con los suplentes.

Seis goles como registro total en la cuenta colectiva del equipo.

Ocho gritos en la colección personal de Palermo.

El contraste es tan claro como contundente: la sumatoria goleadora en la temporada de los 11 titulares que River llevará a la Bombonera no llega siquiera a igualar la marca del scorer de Boca, que los aventaja en dos goles. Passarella armó un casting de jugadores que arrastran un bajo promedio de definición. Solamente marcaron, y de a uno por vez, Belluschi, Ferrari, Augusto, Ponzio, Tuzzio y Ruben.

El bajo porcentual estadístico es un indicador que no puede funcionar como anticipo premonitorio, ya que en el fútbol no existe lógica ni regla de tres simple, pero no por eso deja de expresar una realidad preocupante. En el entrenamiento de ayer hubo un trabajo táctico ante los suplentes que emularon el módulo de Boca. En 50 minutos los titulares no señalara goles. Marcó Ferrari, pero en offside.

La lánguida estadística queda más en evidencia al contrastar con los 21 tantos que compilan los jugadores que presentará Russo. Hay otros datos duros negativos: entre los dos torneos River apenas muestra un promedio de gol de 0,82 frente al 1,86 que adicionan por el Riachuelo. La brecha es más amplia en el Clausura: 0,67 por un lado y 2,44, del otro. Para peor, Passarella no podrá contar en esta ocasión con Farías ni con Falcao, los dos hombres que más convirtieron en el contrariado semestre de River.

Muchos hinchas de River son tan pesimistas que por estas horas hasta perdieron la confianza en la convicción de que mañana será sábado. El equipo de Passarella viene de arrojar golpes varios, frustraciones históricas y pobres registros en la tabla del gol y de posiciones. Un combo que lo pone en la vigilia del superclásico más cerca de Devoto que de la gloria. Ahora bien, es válido contemplar que en el fútbol suelen aparecer otras variables. Las emociones, el amor propio que aflora en los momentos de crisis y hasta las contingencias no se computan en las estadísticas. River, además, tiene como referencia los superclásicos de verano: ganó bien el primero en Mar del Plata y aguantó en desventaja numérica en el segundo para luego festejar en los penales. En esas dos oportunidades aprovechó su máxima fortaleza: el contraataque explotado por Belluschi. Así también arrodilló al Boca del Bigotón en el Monumental... Quién dijo que todo está perdido.

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Que se vengan los chicos


Ríos y Sciorilli, de 17 años, irán al banco en la Bombonera.

Después de siete años, River no tendrá ningún delantero de las Inferiores en el superclásico. Bah, entre los titulares... Para reemplazar a Ortega, Passarella se inclinó por dos pibes que, juntos, apenas superan en un año la edad del Burrito: Andrés Ríos y Sebastián Sciorilli.

Tienen 17 años y una carrera conjunta en las Inferiores. Inseparables de la categoría 89, el año pasado rompieron todas las redes: el Vechi Ríos marcó 22 para la Sexta y el Cebolla Sciorilli anotó nueve. En este 2007 pegaron el gran salto, cuando el técnico empezó a darles rodaje en las prácticas y, hasta ahora poquito, en la Primera: Ríos —siempre delantero de área— debutó contra Argentinos y ya lleva tres partidos con los grandes; Sciorilli —enlace hasta hace dos años, ahora mediapunta o atacante neto— hizo su estreno, y como titular, en el 1-1 contra Belgrano.

Será su primer súper oficial. Se vinieron los chicos.

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Ahumada: "Sería un empujón anímico muy grande"


A tres días del Superclásico, la ansiedad empieza a percibirse en los jugadores. Oscar Ahumada se mostró muy confiado y con muchas ganas, en la previa de un partido que River debe ganar sí o sí para seguir con expectativas en el pelotón de arriba. "Estoy tranquilo, pero cuando se acerca el momento se siente lo que te transmite la gente. Para ellos parece que fuera todo ganarle a Boca", aseguró el volante, que será titular en La Bombonera.

"Ganarle a Boca es como ganar una copita dentro del torneo. Es un partido aparte, pero lo que tenemos que lograr nosotros es salir campeón. Hay que dejar todo y ahora que están primeros más q nunca, porque ganar sería un empujón anímico muy grande", agregó, al tiempo que le puso paños fríos al presente complicado que se vive en Núñez: "Es un momento duro porque River hacía mucho tiempo que no quedaba afuera de la Copa en primera ronda, pero tenemos un plantel muy fuerte y el grupo está con ganas".

Por último, Ahumada se refirió a la presencia de Juan Román Riquelme en el rival. El diez xeneize es la posible marca del volante central millonario. "Personalmente, prefiero marcar a un jugador más pensante como Riquelme. Tratando de que juegue de espaldas al arco y no gire, puede ser más fácil. Por ejemplo, un Aimar te pasa y no tenés tiempo de alcanzarlo", concluyó, en declaraciones al programa Un buen momento, que se emite por Radio La Red.

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jueves, 12 de abril de 2007

"Si perdemos el clásico voy a estar triste, pero Passarella seguirá en River"


El presidente millonario, José María Aguilar, respaldó incondicionalmente al técnico y dijo que seguirá al frente del equipo hasta diciembre de 2009.

El presidente de River, José María Aguilar, respaldó una y otra vez a Daniel Passarella como director técnico del club. A pocos días para el superclásico, nuevamente salió al frente del aluvión de interrogantes que se plantearon acerca de la continuidad del entrenador y dijo que no estará en riesgo aunque pierda frente a Boca.

La caída del último jueves ante Caracas, que eliminó a River de la Copa Libertadores, sumada a la irregular campaña en el Clausura, potenció los rumores sobre si Passarella seguiría en el club de Núñez. En una extensa charla con el programa 90 minutos de fútbol , por Fox Sports, el presidente de la entidad millonaria expresó su opinión sobre los temas que se apoderaron de la actualidad del club.

La continuidad del Káiser I. "Si perdemos el clásico voy a estar triste, pero Passarella seguirá en River. El apocalipsis pasa por otros carriles. Es un partido de fútbol, hay que entender de qué se trata".

La continuidad del Káiser II. "Creo que seguirá, es nuestra idea y la de él. Aspiro a que River le gane a Boca y salga campeón. Uno siempre es optimista. Creo en el cuerpo técnico y en los jugadores. El deporte implica la posibilidad de ganar o de perder. No advierto que uno, dos o tres resultados modifiquen un proyecto. Hay una cuestión pública de escarnio, de crítica muy dura que te hace pesar la mochila. El camino sencillo es otro al que yo advierto, pero esto es lo que nos llevó a ser dirigentes de River."

La continuidad del Káiser III. "El plazo está dado por lo firmado. El contrato dice que Passarella tiene vinculo hasta diciembre de 2009. No hablo del contrato por un tema místico, sino como elemento por tener en cuenta. Los proyectos a largo y mediano plazo son exigidos por muchas personas, pero después cuentan que fue eliminado de la Copa, encadenan los campeonatos perdidos y se preguntan hasta cuándo resiste el entrenador. Colaboramos medios, jugadores, técnicos y dirigentes a esa locura. No se me ocurre poner un plazo, después está el hartazgo de cada uno."

El supuesto contacto con Bielsa. "Yo con Bielsa me reuní en agosto de 2002, después de la eliminación del Mundial. Fue la última vez que hablé con él, nunca más volví a hablar con él ni con nadie de su cuerpo técnico."

Ortega I. "El último lunes estuve con Ariel. «Depende de vos», le dije, «de tus ganas». El técnico es el que determina quién juega. River cree en sus condiciones futbolísticas. Y lo trajimos porque él quería estar en esta casa, a la que le brindó muchas satisfacciones y estamos contentos con que forme parte de ella."

Ortega II. "Ortega es un muy buen jugador de fútbol. En el 95% de las veces tiene pasos para adelante, aunque otros pasos son para atrás. A veces es difícil conciliar su rumbo con la vida de alto rendimiento. En esta inteligencia, creo que el técnico cuenta con el jugador y tiene derecho a exigir determinados comportamientos. Mi charla con Ariel fue propia de dos personas que se tienen afecto y se conocen desde hace años. El sabe que nos gusta que sea parte de River."

El esfuerzo del plantel. "El fenómeno de la gente, el "pongan h...", es un átomo cultural. El problema de River no ha sido de energías puestas o no en la cancha, de esfuerzo, garra o corazón. A River le faltó fútbol, juego. Pero es difícil que la gente pida juego, es más audible otro tipo de peticiones."

Los reproches del público. "Que se vayan todos es una liturgia de 2001 y no se fue nadie. Es una expresión de bronca ante una cuestión futbolística y entiendo a los que lo gritan. En este club me he criado, he crecido, pasé los mejores momentos de mi vida y acompañé los fracasos de mi vida personal. Me siento parte. Sentirse agraviado por aquellos que son tus compañeros de ruta me genera tristeza."

Los jugadores que se utilizaron poco. "River compró a Ruben, Villagra y Ojeda porque eran pedidos; se trajo a Ponzio, a Rosales y hemos hecho una intervención trascendente en el mercado. A quién se pone o no es un tema estrictamente del técnico. En este momento, tengo la obligación de ser discreto y cauteloso, cualidades que no me distinguen habitualmente. Pero en este momento es mejor así."

Las disidencias en la CD. "El último martes hubo una reunión de bloque muy enriquecedora. River vive un momento duro, impensado. Hubo expresiones de distinto calibre y de distinto tono, pero con una enorme mayoría de apoyo al proceso futbolístico."

¿El peor momento como presidente? "Es un momento poco feliz, no se puede calificar la jerarquía de las dificultades. Los temas futbolísticos van y vienen y uno vive el último partido como el peor, el más dramático. La obligación que uno tiene cuando conduce es plantear serenidad. Todos tienen derecho a mostrar sus inquietudes".

*5 son los entrenadores que contrató Aguilar en sus mandatos: Ramón Díaz, Pellegrini, Astrada, Merlo y Passarella.

Info de lanacion.com.ar

Ya esta los 11


Daniel Passarella probó esta mañana por primera vez el equipo que tiene en la cabeza para jugar el domingo contra Boca. ¿Novedades? Nasuti y Lusenhoff aparecieron como centrales, mientras que Tuzzio se movió en el lateral izquierdo. En el medio irían Fernández, Ahumada, Ponzio y Belluschi. Y arriba, la dupla Rosales-Rubén. Sin más misterios, entonces.

Daniel Passarella ya tiene los once nombres para enfrentar el domingo a Boca, en La Bombonera. Y, con relación al partido contra Belgrano de Córdoba, el Kaiser hará cuatro cambios. ¿Quiénes serán los titulares? Carrizo; Ferrari, Nasuti, Lussenhoff, Tuzzio; Augusto Fernández, Ahumada, Ponzio y Belluschi; Rosales y Marcos Ruben.

En la práctica de hoy, el técnico fue separando de a grupos a los jugadores que estarán desde el arranque en el Superclásico para ir hablándoles y dándoles las últimas indicaciones. Primero lo hizo con los hombres de ataque: Rosales, Ruben y Belluschi. Y luego con Augusto Fernández, Ahumada, Ponzio, Tuzzio, Ferrari y Nasuti.

Todavía no está confirmado si Ariel Ortega ocupará un lugar en el banco de suplentes, aunque por lo que se pudo apreciar en la semana, es casi seguro que el Burrito se quedará afuera.

El partido comenzará el domingo a las 16, y será arbitrado por Sergio Pezzota. Passarella sabe que se trata del encuentro más importante que le queda a River en el semestre. Y, pese a que el presidente José María Aguilar, declaró que continuará sea cual sea el resultado, él mejor que nadie es consciente de lo importante que sería un triunfo en La Boca para calmar las aguas en Núñez.

Info de Olé.com.ar

Cebolla no se hace la rabona


Sciorilli debutó en una tarde caliente y tiró un lujo que aprendió en su barrio. Y ahora sueña con estar en la Bombonera.

Ahí, sobre el asfalto del Pasaje Clemente Medina, en la frontera entre Pompeya y Parque Chacabuco, el nenito más calentón de la cuadra aprendió a esquivar baches y autos, enojos de la vieja María y patadas rivales. Ahí también sus amigos lo bautizaron Cebolla por su facilidad para las lágrimas frente a dos situaciones: perder un picado o soportar a su papá cuando le avisaba que ya era hora de guardar la pelota. Ahí mismo, ahora ya sin los buzos que simulaban ser arcos virtuales, Sebastián Sciorilli ensaya la rabona que aprendió en esa geografía y que practicó el domingo en su debut oficial en Primera.

En este rincón del mundo, el chico de la camiseta 31 abre la casa de toda la vida. Sirve Coca y unos mates en la mesa en que reconstruye con sus dedos las dos jugadas que más gritó en su vida. ¿Cuándo? En Prenovena. ¿Dónde? En Casa Amarilla. ¿Contra? "Ante la camiseta que más bronca le tengo, porque soy fanático de River, desde siempre". ¿Cómo? "Faltaban cinco minutos para el final y perdíamos 1-0. Nos estábamos quedando afuera del Octogonal. Y como en las películas, la fiesta llegó en los últimos segundos. Primero pude desviar un centro de Mariano Berriex. Después, recibí un pase de Ferrabuto en el área, encaré, amagué y la toqué suave, abajo, a la derecha". Ni que hablar de las ganas que alimenta en su cuerpo desde que el domingo dejó la imagen de los juveniles que prometen.

Todo fue de golpe en la vida de 17 años de este enganche o media punta. No esperaba ser citado para participar de la pretemporada. Mucho menos compartir pieza en el Costa Galana con Ortega ("era mi ídolo y hoy lo quiero más"). Y tampoco debutar en un partido tan chivo. "Estaba nervioso en la previa porque Daniel había anticipado cambios. Pero cuando supe que jugaba, me tranquilicé. No tuve tiempo de avisarles a mis viejos porque me enteré a una hora del partido y estábamos por hacer la entrada en calor".

El barrio cambió desde el domingo. "No juegues más que me obligás a ver fútbol", le grita el tapicero de la esquina, poco adepto a la pelota. Papá Cali llega con el orgullo inflado. Mamá Lita se repone luego de los nervios de una tarde inolvidable. "Yo recibí mensajitos y me decían que mi hermano estaba loco por la rabona que tiró", cuenta Giselle. En esta casa todos parecen haber debutado en Primera, cada uno a su manera. "Uno se pone a pensar en que jugué el partido que esperé durante los últimos diez años", cuenta el Cebolla, y no se agacha ante ese comentario que lo señala como uno de los pibes mandados al frente por Passarella. "Me sentí respaldado por Daniel. Confió en mí y traté de agradecerle. Es la persona que me hizo cumplir un sueño. Traté de demostrarle que puedo jugar", aclara.

En el patio todavía hay huellas de la infancia. Sebastián se entrenaba con las sillas como conitos. Otra prueba era mandarse un centro con un pelotazo alto y cabecear en el arco formado por una de las puertas que da a su pieza. Las rabonas nacieron por necesidad: la zurda la tiene básicamente para apoyar. "Baldassi me felicitó porque la hice cuando íbamos perdiendo. El fútbol lo vivo así. Lo tomo como una obligación porque me gustaría dedicarme a esto, poder vivir de la pelota. Pero es mi vocación, me divierto".

El 42 pasa a un par de cuadras. Es el bondi que se tomó desde siempre para ir al Monumental. Ahora usa más el número 31, el de la camiseta que ya tiene forma de cuadro en su cuarto. La de su debut. La que quiere transpirar de nuevo ante Boca. "Ojalá tenga un lugarcito", sueña despierto.

Info de Olé.com.ar